El Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2006
La descentralización nacional es un tema prioritario en la agenda política del país, siendo considerada la reforma más urgente e importante de los últimos tiempos para lograr un crecimiento armonioso, homogéneo y democrático.
El nuevo intento de descentralización que vivimos en el Perú no es solamente la respuesta a un anhelo sentido. Es más que eso, una oportunidad de edificación de la democracia ciudadana, en la que el caudal de esfuerzos nacionales puede unirse para cambiar la historia.
Para cumplir esta finalidad, el Informe “Hacia una descentralización con ciudadanía” insiste en una mirada integral del proceso, desde todos los ángulos esenciales, para que los decisores políticos, los actores regionales y los ciudadanos en general adopten la descentralización como un proyecto que los compromete.
A lo largo del informe, se plantea una descentralización que vaya más allá de los límites administrativos y que impacte en la ciudadanía -principales beneficiarios de esta reforma - por lo que su participación es vital para llevar adelante este proyecto nacional. Se debe aspirar alcanzar un proceso de descentralización democrático, para superar los vicios que acarrea el centralismo.
El tema de descentralización y ciudadanía son ejes que han estado presentes en lo dos informes anteriores - 2002, sobre las potencialidades nacionales, y 2005 sobre la competitividad como un proceso inclusivo – que continúan la tónica propuesta de extender el paradigma del desarrollo humano. En el caso del Informe 2006, “Hacia una descentralización con ciudadanía”, intenta responder al desafío de hacer explícita esta postulación, con respecto a la descentralización.
Ideas principales
La descentralización es un proceso que contribuye a la ampliación de las libertades, de la participación y de las oportunidades para que todas las personas que logran ser incluidas en la economía y en el Estado, mediante esta reforma.
La idea esencial es que la descentralización solamente puede avanzar retroalimentándose intensamente con el conocimiento y el ejercicio de los deberes y derechos ciudadanos.
La democracia funciona cuando hay varios niveles de gobierno con funciones pertinentes para cada espacio y territorio en que se divide el estado y la economía del país.
La descentralización trae consigo beneficios en el mejor aprovechamiento de las capacidades y oportunidades locales, y eleva de manera sustancial las posibilidades de transparencia y gobernabilidad al acercar la cosa pública a los ciudadanos.
Es necesario asegurar la presencia del Estado en todo el territorio nacional y que sus servicios estén al alcance de toda la población.
Una sociedad de ciudadanos es la mejor garantía para la consolidación de la democracia y de la descentralización como vías al desarrollo humano.
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